Información del sector palmero colombiano - Fedepalma

Reconocimiento a saberes y habilidades que se obtienen a través de la vida laboral

Proyecto Nacional de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales

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Por:
Juan Carlos Vélez Zape, Líder de Formación a través de Terceros
Vilma Quintana González, Analista de Formación a través de Terceros

Preparar el terreno según el cultivo y requerimientos técnicos es una de las competencias que se reconoce en este proyecto. Foto: archivo Fedepalma.

La experiencia laboral permite el desarrollo de saberes y habilidades altamente específicos en un puesto de trabajo, por lo que es considerado un factor clave en los procesos de selección de personal, sin embargo, pocas empresas validan y reconocen las competencias que dicha experiencia genera en sus trabajadores. Justamente, para que los empresarios conozcan su potencial, anualmente se formula y realiza el Proyecto Nacional de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales, gracias a una alianza realizada entre el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y la Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite (Cenipalma), el cual registra la octava cohorte para el sector palmero.  

Entre 2014 y 2021, articulado con la Mesa Sectorial de Palma de Aceite y Oleaginosas que lidera el SENA, el sector palmero ha asumido procesos de normalización de competencias, al igual que ha contribuido con la construcción de baterías de instrumentos, al gestionar la formación de evaluadores de competencias y realizar procesos de evaluación y certificación. Como resultado, se han otorgado hasta ahora 23.500 certificaciones a trabajadores de cultivo y planta de beneficio de las cuatro zonas palmeras. 

Estos logros no podrían haber sido posibles sin la participación de las áreas de talento humano de las empresas y Núcleos Palmeros, lo mismo que del Grupo de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales del SENA, el cual lidera, en 12 centros de esta institución ubicados en las zonas palmeras, los procesos de los colaboradores que han permanecido varios años al servicio de la agroindustria y que finalizan cuando sus competencias son reconocidas (Figura 1). 

Figura 1. Centros SENA articulados a la Mesa Sectorial de Palma de Aceite y Oleaginosas, encargados de desarrollar procesos de evaluación y certificación de competencias laborales.

Actualmente, el proyecto se encuentra en su etapa de madurez, y tanto los empleados como los empresarios del sector palmero tienen a su disposición una completa estructura de certificación, con alta cobertura de puestos de trabajo tanto en cultivo y planta de beneficio, como en actividades no palmeras, pero de interés sectorial como soldadura, taller, conducción, etc. En la Tabla 1 se relacionan las Normas Sectoriales de Competencia Laboral (NSCL) en las que se han venido certificando personal de todo el sector palmero del país. Los interesados en iniciar procesos de evaluación y certificación pueden acercarse a los líderes de este proceso en los centros SENA o contactarse con el área de Formación y Capacitación de Cenipalma. 

Tabla 1. Normas Sectoriales de Competencia Laboral (NSCL) más empleadas en procesos de evaluación y certificación de competencias laborales en el sector palmero.

Reconocer las competencias que genera la experiencia no es suficiente para una empresa que sabe que su talento humano es su principal factor de producción. Es necesario estar al tanto de los resultados de los procesos de evaluación y es recomendable transformar sus sistemas de gestión de talento humano por modelos basados en competencias laborales, como lo vienen haciendo varias empresas del sector con amplios beneficios. 

La experiencia laboral cobra importancia en la medida en que se validan las competencias, se reconocen los aportes de los trabajadores a la productividad, se complementan dichas competencias con procesos de capacitación, entrenamiento, formación y condiciones laborales y, finalmente, se adaptan los procesos administrativos y laborales al mantenimiento y mejoramiento de dichas competencias. Un talento humano competente es clave para incrementar la productividad y sostenibilidad del sector. 

Cada vez que surge un desafío laboral y se asume ese reto, emerge el aprendizaje como el resultado del procedimiento llevado a cabo para ello. Este tipo de proceso educativo, innato en los seres humanos, es uno de los cuatro pilares de la productividad laboral de las empresas que, junto con la educación formal, los procesos de capacitación y la salud, confieren competitividad al talento humano en el mercado laboral y, en consecuencia, potencian los resultados de una empresa. 

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