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El amigo Lorenzo, por Carlos Manchego

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En una pequeña finca lejana sobre un camino de tierra, vive una familia de pequeños agricultores, es una casa de barro y tablones de madera. La mitad de su terreno es cultivado con palma de aceite y el resto es bosque natural, por donde pasa un riachuelo de agua muy cristalina y donde llegan muchos animales. Debido a que el clima de la zona es bastante cálido, los niños del agricultor se bañan en este sabroso río muy a menudo. 

Un día en que toda la familia salía del agua, vieron algunas plumas extrañas en el suelo debajo de los árboles. No eran plumas cualesquiera, parecían bolas de algodón de color gris, como bailando al unísono, pues estaban atrapadas entre la hierba y se movían con el viento. Al recolectarlas, observaron que tenían pequeños patrones de colores vistosos. Definitivamente, no eran de un ave doméstica, así que decidieron explorar de dónde venían. 

Fue así como encontraron a Lorenzo, el nombre que más tarde le dieron al pequeño pichón de loro. Lo encontraron al pie de un árbol, muy quieto, cobijado entre dos raíces como buscando protección, pero sin hacer sonido alguno. Parecía estar desnudo, pues tenía algunas plumas escasas en el cuerpo, pero su gran cabeza estaba totalmente pelada, lo cual lo hacía ver como una criatura de proporciones incorrectas. A pesar de seguir buscando, los niños del agricultor no encontraron rastros de dónde pudo haber venido. No sabía señas de ningún nido caído, ni tampoco escucharon el llamado de otros loros. Era posible que un predador natural u otro animal hubiera perturbado el lugar donde dormía y el pequeño se vio obligado a escapar antes de estar listo para el vuelo. 

Ahora ya han pasado algunos años, Lorenzo se ha convertido en un animal adulto de muy vistoso plumaje y es un amigo muy cercano a la familia, pues vive en los árboles circundantes de la casa. A pesar de que el animal es libre de volar donde deseé, nunca abandona la finca. Quizás tiene recuerdos de cuando era pichón y la familia le ayudó a sobrevivir brindándole fruta o porque considera que los árboles de mango, guanábana y marañón que se encuentran en el patio del frente son suyos.  

Cuentan en la comunidad que, gracias a la seguridad financiera otorgada por el cultivo de la palma de aceite, la familia pudo construir una nueva vivienda con materiales de alta resistencia y un poco de ayuda de vecinos con la mano de obra. Aprovechando esa ocasión, ellos dejaron un espacio en el entretecho de la nueva vivienda como hábitat para el loro, con un agujero de entrada y otro de salida, dónde ahora se resguarda por las noches y al parecer también así mejoró su calidad de vida. 

Lorenzo no es un loro cualquiera, es un animal muy popular con otros animales silvestres, incluyendo loros de su misma especie, pues cuando los árboles del agricultor están produciendo frutos, él parece invitar a sus amigos que luego llega en bandada a alimentarse, mientras todos alegran el paisaje con sus gritos y bullicio característico.

A mí me contaron que una vez llegó hasta la casa un agente del Gobierno, alegando que no se podía tener animales silvestres como mascotas, pero el amigo loro se salvó de ser aprehendido. Y es que la situación de Lorenzo no es de vida doméstica, él vive en los árboles altos de la casa, baja para alimentarse de frutas, duerme en el entretecho y hasta se deja acariciar de las personas con quien tiene confianza, pero sigue teniendo sus hábitos silvestres.

Si alguna vez viajas a Colombia y llegas a visitar a los pequeños palmicultores de palma en el norte del país, probablemente escuches hablar de Lorenzo. Él es el loro amigo de una finca cualquiera, con una casa muy bonita construida al lado de una carretera de tierra.           

 

Una versión de eBook está disponible y publicada en varios idiomas, clic aquí para leerlo.

 

Nuestros palmeros participantes

Estos son los relatos completos de los palmicultores que representaron a Colombia en el concurso internacional del CPOPC:

 

  • Estas historias fueron presentadas por Fedepalma para el concurso de historias de pequeños Palmicultores del CPOPC. 
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